maría roja

La UMH, anfitriona del Festival Cuerpo urbano en Acción

La programación incluye una videoperformance de María Roja y Begoña Cuquejo

Viernes, 21 de febrero de 2020

Cuerpo urbano en Acción #15
Facultad BBAA (Universidad Miguel Hernández de Elche), Altea, Alicante
Comisarias: Carmen Muriana, Tatiana Sentamans
20/02/2020 —> 27/02/2020

La UMH, anfitriona del Festival Cuerpo urbano en Acción

La Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández (UMH) acoge desde hoy el I Festival Internacional de Performances Mínimas Urbanas en Vídeo “Cuerpo Urbano en Acción” y la Muestra de Audiovisual Experimental FRESTA. Ambos proyectos se exhiben en los edificios de la cafetería y conserjería del campus de Altea hasta el próximo jueves, 27 de febrero.
La profesora del Área de Historia del Arte de la UMH Elia Torrecilla y Miguel Molina-Alarcón son los coordinadores del Festival, cuyas anfitrionas son las profesoras de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Carmen Muriana y Tatiana Sentamans. El Festival Internacional de Performances Mínimas Urbanas en Vídeo “Cuerpo urbano en acción” muestra un conjunto de trabajos videográficos (registro de acciones, intervenciones o videoperformances), que recogen acciones, realizadas en el espacio urbano. Esta primera edición recoge un total de 65 propuestas, recibidas a través de una convocatoria abierta internacional.
Se trata de vídeos de un máximo de dos minutos de duración, en los que se registra una pequeña performance, que haya tenido lugar en el espacio urbano, mediante gestos mínimos performativos en la vida cotidiana; un conjunto de vídeos que muestran “cuerpos urbanos en acción”. Este Festival cuenta con el apoyo y la financiación del grupo de investigación Laboratorio de Creaciones Intermedia del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia, de la Plataforma de Actividades Culturales (PAC) de la Universitat Politècnica de València y de Joventut del Ajuntament de València.
Por su parte, la Muestra de Audiovisual FRESTA es un proyecto de extensión y cultura, coordinado por Ana Maio y Marcelo Gobatto, del Área de Cine y Vídeo de los cursos de arte visuales del ILA - FURG. La Muestra se ha consagrado como un espacio cultural de producción, reflexión y difusión de la producción cultural brasileña del sur de Brasil, en el que se exhiben filmes y obras audiovisuales que convergen y se sitúan en el territorio de la experimentación y en la hibridación de sus procesos y procedimientos.
Esta IV Edición de Fresta está compuesta por paseos sonoros, instalaciones sonoras y Motion Paintings - animaciones. Las coordinadoras de su proyección en el campus de Altea de la Universidad son las profesoras de la Facultad de Bellas Artes de la UMH Carmen Muriana, Tatiana Sentamans y María José Zanón.
En ambos proyectos colaboran la Cátedra Anetta Nicoli de la UMH, el Departamento de Arte, el Centro de Investigación en Artes de la Universidad y la Facultad de Bellas Artes.

+info:
https://comunicacion.umh.es/2020/02/20/i-festival-internacional-de-performances-minimas-urbanas-en-video-y-la-muestra-audiovisual-experimenta-fresta/
https://urbanbodyinaction.wixsite.com/urbanbodyinaction

Mnemosyne. Naturaleza muerta con Palimpsesto

Crítica de "Ada ou Contar de memoria unha novela de Nabokov"

Sábado, 15 de febrero de 2020
Mnemosyne. Naturaleza muerta con Palimpsesto

Ningún de vós se achegará a ningunha persoa consanguínea para lle descubri-la súa nudez.
Levítico 18, 6.

Una mesa puede ser una invitación, un ágape que lentamente se dilata en el regocijo del encuentro, un topos de memoria cultural, una naturaleza muerta cargada de memoria. Todo esto es Ada ou Como contar unha novela de Nabokov, performance que firman María Roja y María Chiginskaya y que tuvo lugar el jueves día 13, na Casa do Saber lucense, dentro del ciclo “ Xoves de Moda” del Lubicán.
En torno a una mesa transcurre esta magnífica pieza teatral: experimento dramático sobre la memoria y sus laberintos surgido durante el lento proceso de restablecimiento de una enfermedad, e inspirado en la novela de Nabokov Ada o el Ardor. Para que el mecanismo dramático funcione resulta necesario que el espectador selle un pacto con los silencios del discurso asumiendo las inferencias esparcidas a lo largo de la obra en múltiples intersecciones, y se imbuya de todo lo que se muestra.
Ya en el inicio, María Roja, cual Virgilio, nos guía desde el Vestíbulo a la planta subterránea de la Domus Do Mitreo, donde se nos explica brevemente la historia de diferentes elementos de la época romana que salieron a la luz tras la excavación, recurso dramático para llevarnos al Averno de nuestra memoria.
Siguiendo la huella lorquiana de "comedia sin título" con la irrupción en escena del "espectador", dejada a modo de indicio (sutil resorte dramático) en la arena romana, remontamos las escaleras amarillas que conducen a la Antitierra. Traspasado el umbral, enfrentamos una mesa repleta de objetos sometidos a presiones culturales poderosas. Cuencos con frutas del bosque, una tetera, dos pocillos, una hogaza de pan y un par de libros, dialogan con dos mujeres impregnándose con ellas.
A medida que el tiempo humano fluye en torno a ellos, puliéndolos y manejándolos a través de actos concretos de atención y de siglos en los que toda una coyuntura ha ido segregando su familiaridad, somos partícipes del caos generoso del que las dos protagonistas rescatan sus recuerdos.
Son objetos conocidos, primordiales, pertenecen al “aevum “, ese tiempo que tiene un principio pero no un final.
El montaje, a modo de trompe l’oeil, favorece el engaño, pues nuestra visión no se encuentra con los objetos esperando, sino que tropieza con ellos de modo accidental. Lo que está hecho en el momento presente “sopla en la cumbre del pasado”. No pude evitar “ El Espejo” de Andrei Tarkovsky, un film extraordinario, magia visual de evocaciones continuas de sentimientos y recuerdos.
Es sabido que las asociaciones sinestésicas favorecen la memorización de conceptos abstractos al vincularlos con realidades sensibles. Así sucede con el pan de pasas convertido en Victoria (Masha huele literalmente la victoria), con la agria melancolía del yogurt ácido endulzado con fresas y arándanos, con todos los recuerdos incrustados en su memoria, en el orgullo del alma rusa.
La yuxtaposición de voces con dos discursos narrativos en paralelo, brillante desdoblamiento, la práctica de un ejercicio de partitura gestural (pura tarea actoral) en la escena de la memorización de un poema, el trabajo mímico en la reproducción de gestos sobre un fondo documental, nos remiten a la alargada sombra especular de nuestra verdad personal, nos invitan a restaurar nuestro pasado recobrado en detalles devolviéndolo al presente.
Decía Bernard Shaw, que el “teatro es un factor de pensamiento, un incitador de la conciencia, un esclarecedor de la conducta social, una armadura contra el desespero y la oscuridad, y un templo de la elevación del hombre”. María Roja y María Chiginskaya asumen esta función clásica del teatro manteniendo la fuerza de su espíritu creador.
Lo único que no me ha gustado es el final. Hubiera bastado con respetar el pacto establecido al principio de la representación. El lenguaje corporal había sido convincente; lo orgánico poderoso. El mecanismo encajaba, estaba dotado de sentido. Como espectador, había comprendido todas las inferencias mostradas durante la función, todo el universo de referentes sobreentendidos había sido aceptado. No eran necesarias las injerencias.
Aplacen el té que aguarda reposando en el samovar y vayan a verla.

Ramón Ferreira (Blog La Sinrazón del Testimonio).

PUBLICACIÓN ORIXINAL:
https://traquido.blogspot.com/2020/02/naturaleza-muerta-con-palimpsesto.html

Oficina e denuncia

Crítica de "Poeta en Nova York" na Erregueté

Martes, 04 de febrero de 2020
Oficina e denuncia
Ernesto Is
Foto: Adra Pallón

Entre 1929 e 1930 Federico García Lorca escribiu, ao longo da súa estadía como bolseiro na Universidade de Columbia, un dos mellores poemarios de todos os tempos, Poeta en Nueva York, onde o dramaturgo andaluz diseca con precisión cirúrxica a realidade do novo continente a través dun verso libre de clara inspiración surrealista. A cidade deshumanizada, o amor e a soidade, a reivindicación da raza negra, a morte, a infancia, a insolidariedade do sistema capitalista e a liberdade son algunhas das temáticas postas sobre o papel cunha linguaxe rica, chea de simbolismo e metáforas, que non renuncia á crítica e ao activismo político.

Teatro Baixo da Area, a nova liña de investigación das producións de Paloma Lugilde (Escola Palimoco de Teatro e Danza), estreou en Lugo con gran éxito de público a adaptación ao galego deste clásico da lingua castelá. Unha proposta coherente co imaxinario do granadino, cun respectuoso e coidado traballo dramatúrxico: tanto na tradución e posta en escena do texto como na forma de dicir e representalo.

Sabela Eiriz, María Roja e Sergio Zearreta son tres trasuntos en escena das diferentes personalidades de Lorca –reivindicativa, feminina e artística–, así como dos símbolos e figuras chave da súa obra: cinza, forma e manequín. Os tres desenvólvense coma peixes na auga nunha fala extremadamente poética, sen apenas carga dramática –no sentido da palabra teatral–, e transitan de xeito fermoso e impulsivo o cuadrilátero de taboleiros que é oficina/dormitorio/depósito de cadáveres/rúa/beira de río/matadoiro. Aínda que se apunta timidamente nalgúns momentos do espectáculo, bótase en falta unha maior presenza do traballo físico ou da danza nesta escenificación, sobre todo coñecendo a considerábel capacidade das intérpretes.

O espazo escénico, no que o público se dispón arredor del de xeito circular, complétase con diversos obxectos resignificados: un caderno de bitácora que Sabela (a máis semellante a Lorca polo vestiario e o aspecto andróxino que lle confire á súa interpretación) vai enchendo de fotografías, a guitarra coa que Sergio musica os poemas, o vinilo que María acende para bailar un valse, cubos onde transformar as letras en cinza ou botar auga, panos e sabas brancas arrolados coma bebés que limpan tamén o cadáver espido do poeta, ganchos nos que pendurar “os patos e as pombas e os porcos e os años” que se matan todos os días nas fábricas da gran urbe.

A conxunción do traballo interpretativo co espazo e cos obxectos regala aos ollos imaxes surrealistas e máxicas que non só teatralizan os poemas de Nova York, senón que tamén repasan a biografía de García Lorca e a súa obra: “A min non me importan as discusións sobre o amor nin o teatro. Eu o que quero é amar” (El público, 1930).

É unha mágoa que estes momentos non veñan acompañados dunha iluminación máis determinante. O deseño ás veces fica un pouco plano e –talvez só sexa un fallo propio da estrea– desconcerta tanta intermitencia e os cambios bruscos de intensidade.

Poeta en Nova York é unha obra necesaria porque recupera para a escena o universo Lorca. A beleza e a denuncia destes versos escritos hai noventa anos resulta, a día de hoxe, actual e fresca; necesaria en tempos onde o diferente, o que se sae de calquera norma, é xulgado e reprobado polos sectores máis reaccionarios da sociedade. Os mesmos que delataron, prenderon, fusilaron e esqueceron para sempre os restos dun autor único e irrepetíbel no camiño que vai de Víznar a Alfacar, escandalizaríanse –se de casualidade pisasen un teatro– por contemplar a nudez baixo os focos, por escoitar falar de amor libre sen cancelas ou por sentir uns ideais cheos de compromiso social. Toda esa xente gris, con óxido de oficina nos seus ósos, que “ignora la otra mitad, la mitad irredimible” e que non merece bailar un último valse cantado por Leonard Cohen.

ARTIGO ORIXINAL:
https://erreguete.gal/2020/02/04/poeta-nova-york/

"Nómades" en Pontevedra

Volven os Domingos do Principal

Sábado, 01 de febrero de 2020
"Nómades" en Pontevedra

A XXI edición dos Domingos do Principal de Pontevedra botará a andar o domingo 12 de xaneiro no Teatro Principal. En total, serán sete espectáculos que comprenden desde clown a musicomedia xestual, e que terán lugar en dúas sesións, ás 12:00 e ás 18:30.

Domingos do Principal arrincará o 12 de xaneiro coa obra Só, de Xampatito Pato. Continúa o 19 de xaneiro con Viaxe ao centro do corpo humano, de Spasmo Teatro (Salamanca); Concerto con fusión de Píscore, o 26 de xaneiro; Nómades, de Xarope Tulú, o 2 de febreiro; Universario, de Marcel Gross (Cataluña), o 9 de febreiro; Alicia e as cidades invisibles de Onírica Mecánica (Cartaxena), o 16 de febreiro; e Vida de Compañía Javier Aranza (Zaragoza), que pon o punto final o 1 de marzo.

O ciclo contará cun total de 17 pases, incluíndo 3 concertados con escolares de primaria.

Os Domingos do Principal é un ciclo que adoita esgotar as súas entradas e que abre as portas do Teatro Principal durante sete domingos en horario de mañá e tarde (12.00 e 18.30 horas) co fin de facilitar a asistencia dos nenos e nenas, dun público familiar que aprende a valorar e amar o teatro dun xeito lúdico, unha paixón que se estende no tempo.Este ano, o ciclo cumpriu vinte anos.

+info:
https://www.xaropetulu.com/

Kadish por la pena y el desamor

Crítica de "Poeta en Nova York" no blog La Sinrazón del Testimonio

Sábado, 01 de febrero de 2020
Kadish por la pena y el desamor

Valiente y novedosa, la propuesta escénica de Paloma Lugilde es un artefacto teatral provocativo y resbaladizo que trajina al espectador sobre arenas movedizas y lo invita a adentrarse en un poema repleto de ecos y reverberancias subterráneas. La alquimia de los textos de muy difícil encaje dramático se pone al servicio de la acción escénica que no es más,-ni menos-, que el despliegue de la Trinidad surgida del interior del poeta, sobre la que se vierte todo su desamparo ante el amor perdido, la infancia desaparecida ,el anhelo de un hijo imposible; argamasa que une el paisaje de desesperación, dolor, ruina e intemperie que es la ciudad de Nueva York y el alma de García Lorca.
El expresivo mecanismo escenográfico, nos dirige no sólo hacia la intuición profunda, sobre la esencia de la vida moderna, sino que nos conduce a la intelección de una redención amorosa del hombre y del universo. Propuesta afín a las manifestaciones del surrealismo: eliminación del control lógico, ansia de comunicación, evasión de la realidad puramente sensorial, describe una realidad casi desaparecida en la que prima lo innombrable. La realidad exterior no se nos muestra como tal, sino que aparece destilada en cada cuadro, alambicada en capas simbólicas que transpiran una realidad espiritual subconsciente, distinta.
Es una experiencia teatral exigente, aristocrática, confiada a la capacidad del espectador en reproducir por contagio todo el desamor, la soledad, la angustia y la desesperanza que emergen en cada cuadro como sacadas de la chistera de un prestidigitador.
La labor actoral es sobresaliente. La polivalencia de Sergio Zearreta (Traje), la poderosa presencia escénica de María Roja (Forma) y la delicadeza gestual y clara dicción de Sabela Eiriz (Ceniza) crean un conjunto verosímil de personajes exhaustos, llenos de miedo y afectos rotos, reflejo oscuro de lo que no se dice, del hueco creado en la mente del poeta.
La imagen es el elemento dramático principal. En ocasiones la velocidad modulada de la acción, se resiente de cierta arbitrariedad y barroquismo en los gestos dramaticos . Algunos cuadros ( abuso del tiempo en escena de la canción, cierto manierismo en los gestos ) cortan la fluidez y estancan un tanto el ritmo, que, a pesar de ello, en líneas generales huye del automatismo psíquico y respira con el texto, abismando al público al mundo interior del poeta , desbordante de asociaciones subconscientes, y recuerdos de la infancia, donde lo onírico tropieza con la realidad. La ergástula escènica lo domina todo. La abundancia de las visiones, hasta el punto de que es posible considerar al libro entero como un enorme ensueño, nos muestra una de las características fundamentales de la representación surrealista, y del ethos de la directora : la inexistencia de un plano real al que referir la imagen. Las imágenes no mencionan explícitamente en el poema a qué realidad se están refiriendo. Será una realidad de índole espiritual de contornos vagos, no definidos. Es característico de la visión surrealista la violación de las leyes de la materia y de la lógica, y esto lo efectúa y resuelve la dramaturgia de Paloma Lugilde de forma notoria. No es posible traducir en un lenguaje teatral lógico- racional el logos lorquiano, escollo que se salva de manera acertada con un montaje en cuadros, una pura irrealidad, incoherente a simple vista, que, empero, se desliza severa ante el escrutinio atento del espectador.
Las leyes del espacio y el tiempo se encuentran ineluctablemente violentadas, como también sucede con las leyes de la materia. El poemario se traduce en una ’mise en scène’ anti-aristotélica, híbrida, binaria: racional e irracional, lógica y arbitraria. Un arrojado trabajo con escoplo sobre el texto del que saltan esquirlas de verdadero teatro. Sobre las tablas del Gustavo Freire se delimita un espacio appiano, de geometría cuadrada, acotado por cuatro hiladas de tablones de madera sobre estructuras metálicas y dentro de él, a dos alturas, otra estructura similar a las anteriores, lugar central del sacrificio y tuétano del rito: Erotismo gélido, fuego y agua, danza pristina, negritud, sacrificio animal, pesadilla, disolución de la razón, desdoblamiento, discursos solapados.
Retengo la escena del cuerpo desnudo de Forma tendido e iluminado por un tenue albayalde zurbaranesco (excelso trabajo de luces firma de la casa de Alfredo Sarille y David Regueiro) instantes antes de que el agua jabonosa y las manos de Traje y Ceniza lo fundan en la nada.
Un Lorca que nos aborda ,nos calibra, y nos refleja. Federico, siempre Federico, renovado impulso para nuestro asombro. Inagotable.

PUBLICACIÓN ORIXINAL:
https://traquido.blogspot.com/?m=1

Fotografía: Mario Herradón

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