maría roja

"Nómades" en Pontevedra

Volven os Domingos do Principal

Sábado, 01 de febrero de 2020
"Nómades" en Pontevedra

A XXI edición dos Domingos do Principal de Pontevedra botará a andar o domingo 12 de xaneiro no Teatro Principal. En total, serán sete espectáculos que comprenden desde clown a musicomedia xestual, e que terán lugar en dúas sesións, ás 12:00 e ás 18:30.

Domingos do Principal arrincará o 12 de xaneiro coa obra Só, de Xampatito Pato. Continúa o 19 de xaneiro con Viaxe ao centro do corpo humano, de Spasmo Teatro (Salamanca); Concerto con fusión de Píscore, o 26 de xaneiro; Nómades, de Xarope Tulú, o 2 de febreiro; Universario, de Marcel Gross (Cataluña), o 9 de febreiro; Alicia e as cidades invisibles de Onírica Mecánica (Cartaxena), o 16 de febreiro; e Vida de Compañía Javier Aranza (Zaragoza), que pon o punto final o 1 de marzo.

O ciclo contará cun total de 17 pases, incluíndo 3 concertados con escolares de primaria.

Os Domingos do Principal é un ciclo que adoita esgotar as súas entradas e que abre as portas do Teatro Principal durante sete domingos en horario de mañá e tarde (12.00 e 18.30 horas) co fin de facilitar a asistencia dos nenos e nenas, dun público familiar que aprende a valorar e amar o teatro dun xeito lúdico, unha paixón que se estende no tempo.Este ano, o ciclo cumpriu vinte anos.

+info:
https://www.xaropetulu.com/

Kadish por la pena y el desamor

Crítica de "Poeta en Nova York" no blog La Sinrazón del Testimonio

Sábado, 01 de febrero de 2020
Kadish por la pena y el desamor

Valiente y novedosa, la propuesta escénica de Paloma Lugilde es un artefacto teatral provocativo y resbaladizo que trajina al espectador sobre arenas movedizas y lo invita a adentrarse en un poema repleto de ecos y reverberancias subterráneas. La alquimia de los textos de muy difícil encaje dramático se pone al servicio de la acción escénica que no es más,-ni menos-, que el despliegue de la Trinidad surgida del interior del poeta, sobre la que se vierte todo su desamparo ante el amor perdido, la infancia desaparecida ,el anhelo de un hijo imposible; argamasa que une el paisaje de desesperación, dolor, ruina e intemperie que es la ciudad de Nueva York y el alma de García Lorca.
El expresivo mecanismo escenográfico, nos dirige no sólo hacia la intuición profunda, sobre la esencia de la vida moderna, sino que nos conduce a la intelección de una redención amorosa del hombre y del universo. Propuesta afín a las manifestaciones del surrealismo: eliminación del control lógico, ansia de comunicación, evasión de la realidad puramente sensorial, describe una realidad casi desaparecida en la que prima lo innombrable. La realidad exterior no se nos muestra como tal, sino que aparece destilada en cada cuadro, alambicada en capas simbólicas que transpiran una realidad espiritual subconsciente, distinta.
Es una experiencia teatral exigente, aristocrática, confiada a la capacidad del espectador en reproducir por contagio todo el desamor, la soledad, la angustia y la desesperanza que emergen en cada cuadro como sacadas de la chistera de un prestidigitador.
La labor actoral es sobresaliente. La polivalencia de Sergio Zearreta (Traje), la poderosa presencia escénica de María Roja (Forma) y la delicadeza gestual y clara dicción de Sabela Eiriz (Ceniza) crean un conjunto verosímil de personajes exhaustos, llenos de miedo y afectos rotos, reflejo oscuro de lo que no se dice, del hueco creado en la mente del poeta.
La imagen es el elemento dramático principal. En ocasiones la velocidad modulada de la acción, se resiente de cierta arbitrariedad y barroquismo en los gestos dramaticos . Algunos cuadros ( abuso del tiempo en escena de la canción, cierto manierismo en los gestos ) cortan la fluidez y estancan un tanto el ritmo, que, a pesar de ello, en líneas generales huye del automatismo psíquico y respira con el texto, abismando al público al mundo interior del poeta , desbordante de asociaciones subconscientes, y recuerdos de la infancia, donde lo onírico tropieza con la realidad. La ergástula escènica lo domina todo. La abundancia de las visiones, hasta el punto de que es posible considerar al libro entero como un enorme ensueño, nos muestra una de las características fundamentales de la representación surrealista, y del ethos de la directora : la inexistencia de un plano real al que referir la imagen. Las imágenes no mencionan explícitamente en el poema a qué realidad se están refiriendo. Será una realidad de índole espiritual de contornos vagos, no definidos. Es característico de la visión surrealista la violación de las leyes de la materia y de la lógica, y esto lo efectúa y resuelve la dramaturgia de Paloma Lugilde de forma notoria. No es posible traducir en un lenguaje teatral lógico- racional el logos lorquiano, escollo que se salva de manera acertada con un montaje en cuadros, una pura irrealidad, incoherente a simple vista, que, empero, se desliza severa ante el escrutinio atento del espectador.
Las leyes del espacio y el tiempo se encuentran ineluctablemente violentadas, como también sucede con las leyes de la materia. El poemario se traduce en una ’mise en scène’ anti-aristotélica, híbrida, binaria: racional e irracional, lógica y arbitraria. Un arrojado trabajo con escoplo sobre el texto del que saltan esquirlas de verdadero teatro. Sobre las tablas del Gustavo Freire se delimita un espacio appiano, de geometría cuadrada, acotado por cuatro hiladas de tablones de madera sobre estructuras metálicas y dentro de él, a dos alturas, otra estructura similar a las anteriores, lugar central del sacrificio y tuétano del rito: Erotismo gélido, fuego y agua, danza pristina, negritud, sacrificio animal, pesadilla, disolución de la razón, desdoblamiento, discursos solapados.
Retengo la escena del cuerpo desnudo de Forma tendido e iluminado por un tenue albayalde zurbaranesco (excelso trabajo de luces firma de la casa de Alfredo Sarille y David Regueiro) instantes antes de que el agua jabonosa y las manos de Traje y Ceniza lo fundan en la nada.
Un Lorca que nos aborda ,nos calibra, y nos refleja. Federico, siempre Federico, renovado impulso para nuestro asombro. Inagotable.

PUBLICACIÓN ORIXINAL:
https://traquido.blogspot.com/?m=1

Fotografía: Mario Herradón

Las emociones al desnudo de "Poeta en Nova York"

Crítica de Lourdes Abuide para "El Progreso"

Sábado, 01 de febrero de 2020
Las emociones al desnudo de "Poeta en Nova York"

Me he imaginado a Lorca sentado en una de las sillas colocadas en el escenario del Auditorio Gustavo Freire entre las cien personas que, desde un cuadrilátero, contemplábamos cada escena. Le hubiera gustado oír sus palabras en gallego. Pero sobre todo ver tres cuerpos retorciéndose con todo tipo de emociones hablando de su obra. Para alguien que tuvo en vida un gran miedo a mostrarse hubiera sido una verdadera liberación.
María Roja actúa con fuerza retorciendo el cuerpo de todas las formas posibles para moldear unas palabras que le salen del vientre como si fueran hijos lanzados al mundo. Tiene seguridad en el personaje, lo maneja como quiere y el resultado es que hace creíble tanto el sufrimiento como la risa. Sabela Eiriz parece haberse comido a todas las mujeres lorquianas. Mantiene su porte recto y poco emotivo pero se transforma ante el fuego. Un fuego llevado a escena que convierte en ceniza al mismo tiempo el libro y las palabras. Estas dos mujeres en el escenario son completamente distintas pero se complementan de forma perfecta mientras recitan a Lorca.
Sergio Zearreta es una voz potente, varonil y con una perfecta dicción pegada a un cuerpo con movimientos medidos, bien marcados que hablan casi tanto como su voz. Podría representar al caballo de Pepe Romano de Bernarda Alba que se viste y se desnuda completamente con la misma maestría. A Zearreta no le falta ni le sobra nada, recorre todo el escenario, se esconde, se queda inmóvil completamente desnudo, abraza, es padre o mujer. En la libertad, el ser humano lo puede ser todo. Algo que no pasaba en esa sociedad que pinta Lorca en Poeta en Nueva York en donde existe la opresión, el machismo, la homofobia, o el racismo. Es un acierto realizar un montaje cercano al público como le gustaba al propio Lorca.

Excelente dirección de Paloma Lugilde que transforma cuerpos y espacios como nadie. No hay lugar para el sosiego, quizás porque una obra que es recitada, sin prácticamente diálogos necesita, sobre todo, acción para no ser monótona. Consigue estremecer, emocionar y disfrutar con un teatro en verso. Se nota que hay un gran trabajo de dirección detrás, con mucho marcaje de movimientos. Una puesta en escena impecable con colores tenues como el de la ceniza. Es un acierto llevar el fuego al centro del teatro como un personaje vivo más que se convierte en muerte y que Sabela Eiriz maneja con todas sus variables posibles.

Escuchar El pequeño vals vienés de Leonard Cohen que tan bien conjuga con Federico es un auténtico regalo. Lo tararea Sabela Eiriz al principio y al final lo oímos con fuerza bajo ese escenario alumbrado por 9 bombillas y una treintena de focos que solo se utilizan para marcar espacios. Es una obra que no admite medias tintas, o gusta o disgusta. En definitiva, es un trabajo de dirección y actoral maravilloso. En los puntos negativos le sobra texto, se confunde y no se sigue. El escenario no tiene buena acústica y, pese a la perfecta dicción, se pierde significado.

Prefiero los textos originales, Lorca en gallego es menos Lorca como cualquier otra traducción. Sobra el último artificio de tirarse cubos de agua, quizás por tan utilizado en las obras de Paloma Lugilde empieza a ser algo predecible. Poeta en Nova York es una producción de Paloma Lugilde que se encarga también de la dramaturgia y con traducción de Xoán C. Laxe. Ha sido producida en colaboración con el Centro Dramático Galego y se ha estrenado en Lugo con dos funciones que enseguida han agotado las entradas. Sigue su gira por Galicia y le auguro un buen futuro. Es una obra imprescindible para los amantes de Lorca y para los demás casi que también.

ARTIGO ORIXINAL:
https://www.elprogreso.es/blog/lourdes-abuide/emociones-desnudo-poeta-nueva-york/202002011305411420720.html

Fotografía: VivaLugo

Estrea de "Poeta en Nova York"

Primeira montaxe da compañía lucense Teatro baixo da area

Miércoles, 29 de enero de 2020
Estrea de "Poeta en Nova York"

POETA EN NOVA YORK
Lugo, Auditorio Gustavo Freire
29 de xaneiro ás 20:30h [ENTRADAS ESGOTADAS]
30 de xaneiro ás 20:30h [ENTRADAS ESGOTADAS]

Venda de entradas (aforo limitado a 110 persoas): Na Oficina de Turismo ata 3 horas antes do comezo de cada función; no auditorio, o día da función, desde unha hora e media antes do comezo do espectáculo; ou a través do portal web:
https://www.entradaslugo.es

A compañía lucense Teatro baixo da area comeza a súa andaina profesional coa estrea da súa adaptación teatral de "Poeta en Nova York" de Federico García Lorca, unha obra permanentemente moderna e de irremediable actualidade, abordada desde os conceptos do dó como forza motriz e da crise do desexo. A experimentación ten un grande peso nesta proposta de trazo contemporáneo.

POETA EN NOVA YORK somos:
Dirección e dramaturxia: Paloma Lugilde
Elenco: Sabela Eiriz, María Roja, Sergio Zearreta
Poemas musicados: Sergio Zearreta
Luz e son: Alfredo Sarille e David Regueiro
Deseño de espazos: Paloma Lugilde
Realización vestiario: Maite Abuín, CDG
Asistente de produción: Óscar Lago
Tradución poemario: Xoán C.Laxe
Tradución dramaturxia e asesoramento lingüístico: Rosa Moledo
Fotografía: Mario García Herradón, Marcos Loopez, Adra Pallón
Vídeo: Luis Antonio Barajas, Escola de Imaxe e Son de Lugo
Deseño gráfico e redes: Sabela Eiriz

+info:
https://producionspalomalugilde.es/poetaenny
https://www.instagram.com/poetaennovayork/
https://www.facebook.com/poetaennovayork/

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